tiene buena memoria

10 años de Solidarios ABC

10 años de Solidarios ABC

Publicado: 2015-11-14


10 años de Solidarios ABC

por Zully Pinchi Ramírez; alertasenhal@gmail.com

14-11-2015

Dedico esta columna con mucha alegría, amor e ilusión a todos aquellos que han formado parte como beneficiarios de proyectos sociales, proyectos de ley, programas médicos, incentivos económicos, becas de estudio, intervenciones quirúrgicas, apoyo para sus viviendas, aportes para emprender un negocio propio y de ayuda en general de la organización no gubernamental (ONG) Solidarios ABC, que desde hace 10 años dio inicio legal y formal al más lindo e increíble camino de aventura solidaria, donde pude descubrir que para enriquecer tu alma y tu espíritu debes dejar la mezquindad y egoísmo a un lado, ponerte en el zapato de tu prójimo que vive las más terribles miserias y hacer algo mágico que casi nunca hacemos los humanos, "dar" , hasta que el corazón te lo permita y sin esperar jamás recibir nada a cambio.

Hace un mes en la ciudad de Lima, el congresista y pastor evangélico más influyente y mediático Julio Rosas me entregó un diploma en reconocimiento a los 10 años de esfuerzo y trabajo en favor a las familias y personas desventuradas del Perú. Premio que no es solo mío, lo es también de todos los integrantes de Solidarios ABC y de todos los excluidos, marginados y descartados del Perú.

Quisiera contar como empezó esta incansable labor en mi vida.

La navidad del año 2000 tenía 20 años y pasaba por un período difícil. A diferencia de mis amigos y compañeros de estudios de la facultad de leyes, mis problemas no eran los típicos de los chicos de mi edad, ellos se quejaban casi siempre de que no les alcanzaba el dinero de su trabajo o de las propinas de sus padres para ir de fiesta, de compras de ropas de marca y de paseo, sin pensar en la cuenta y el presupuesto.

Por mi parte, nací en hogar con posibilidades amplias y siempre tuve lo mejor, caro y exclusivo y viví sin preocupaciones de ningún tipo. Pero había un gran vacío y pobreza en mi corazón y eso no me dejaba avanzar ni un solo paso más. Yo no era la típica católica que iba a la iglesia, que cargaba o rezaba un rosario, no era religiosa ni nada creyente pero por seguir la costumbre celebraba la navidad. Observaba desde las ventanas a la gente y fue cuando vi que pasada la media noche, niños, hombres, mujeres y adultos mayores estaban en el piso de las veredas vendiendo caramelos e implorando a la gente les compraran sus dulces, pero absolutamente nadie los volteaba a ver. Mi corazón se partió y conmovió tanto que fui a mi cuarto, tomé mi televisor, equipo de música, mis vestidos, zapatos y carteras caras, todas mis barbies, peluches y juguetes guardados desde la niñez, fui a la cocina y llené en todos los tapers que encontré las mejores presas, los mas ricos potajes, (sin olvidarme del panetón) y con unas inmensas cajas me fui en mi carro por todas las calles a buscar gente a quien pudiera donarles todas mis cosas, les decía que comieran y que vendieran o usaran (como ellos quisieran) todo lo que les di. Desde ese día encontré el remedio para mis males. Mi medicina secreta era ayudar a los demás y regalar "lo mejor" que tenía, no lo viejo ni lo apolillado ni lo que olía a humedad guardada sino lo mas bonito que había en mi closet, cajones y todo mi cuarto.

Años después supe que una de mis grandes pasiones era aportar y ayudar a quienes nadie toma en cuenta, aquello que empezó como un dulce arrebato se convirtió en una manera seria, responsable y formal manera de trabajar en una de las cosas que mas placer me da. Sin cámaras. ni portadas en la revista Hola o Cosas que tranquilamente las pude comprar y pagar en el anonimato y así formaba y maduraba un altruismo puro y limpio.

Me he preguntado alguna vez, ¿si quizás en algún momento me encuentre con una persona igual que yo en este mundo, desprendido, anacoreta que quiera retribuirme un poco de lo que le entregué a tanta gente? Sí, pero he seguido un consejo sabio de Confucio quien enseña que si no quieres decepcionarte nunca de nadie, es mejor que nunca hagas algo esperando que sean agradecidos contigo.

Otro gran sabio, de muchos siglos atrás, dijo que si hacías algo bueno con alguien era como si le estuvieras realizando ese acto de bondad al mismo "Dios" y que él en algún momento lo apuntaría en su libro de vida y te daría conforme a lo que sembraste aquí en la tierra sin mirar a quien.

Ha sido una década maravillosa mi participación en SOLIDARIOS ABC he disfrutado cada momento y todo desde lo mas pequeño hasta lo mas grande para mi han sido proezas y hazañas. Y no quiero dejar de mencionar al proyecto mas significativo donde hubo una gran lucha de poderes y muchas batallas por pelear hasta lograr la victoria. La eliminación del asbesto en Perú, puesto que es un mineral cancerígeno según la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Trabajo, que estaba matando a los peruanos que por mucho tiempo se expusieron por razones forzadas de trabajo a este mortal mineral, las tasas de enfermos a causa de asbestosis y la tasa de muerte iba creciendo cada día mas. Hasta que en Europa los pioneros empresarios del asbesto empezaron a morir a causa de su exposición y solo así declinaron y claudicaron en su ceguera de hacerse mas ricos a costa de matar hombres y mujeres. El 4 de octubre del 2014 después de 5 años de guerra, nos unimos a las filas de los que preferimos nuestro capital humano y a nuestros compatriotas antes que al abuso y a la explotación. El triunfo ha sido también de la larga listas de ONGs peruanas e internacionales que lucharon desde muchos años atrás así como también congresistas, políticos conscientes y responsables. No pretenderé nunca llevarme la gloria en nada, solo narro partes de los momentos mas importantes para SOLIDARIOS ABC. Con mucho entusiasmo e inspiración sigo trabajando en los nuevos proyectos de ley en favor de los niños y la familia que ya la sociedad peruana nos han encomendado.

Finalmente ayudar a las mujeres maltratadas de Perú y el extranjero fue una experiencia triste pero al mismo tiempo reconfortante, porque si para un pintor cada pincelada es un reflejo del alma para alguien que hace mi labor, cada sonrisa o cada lágrima es un eslabón en la cadena de amor que deseo lograr y forjar. Los niños abusados sexualmente y todos a quienes he apoyado en procesos judiciales. Me queda decirles victoria y a seguir adelante y no retroceder ni para tomar impulso.


Escrito por

herbertmujicarojas

¿Será lícito describirse uno mismo? Al servicio y consagración de las causas populares. Nada hay más importante que procurar la victoria de los ideales que pasan por un Perú libre, justo y culto.


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