¡Suicidio electoral colectivo!
Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
28-2-2025
¡Suicidio electoral colectivo!
A diferencia de la vida peruana en que cada quién busca su destino, a veces aplastando al vecino, la justa electoral planteada para el 2026, incluirá la participación de 40 o más listas aspirantes a la presidencia, senadores y diputados. Amén de la fractura en mil pedazos ¡el suicidio electoral es colectivo!
Quienes pasen (dos listas) a segunda vuelta, lo harán con una recaudación inferior al 15% que será su modesto voto real, distinto al siguiente, porque éste colectará a tirios y troyanos pero esa mayoría será raquítica, pasible de sabotajes, zancadillas, torpedos, trampas y golpes.
¿No es pertinente recordar que el Congreso actual dedicó más de año y medio a promover la vacancia de Pedro Castillo? ¿No están esos mismos legiferantes en el cogobierno y en favor vergonzoso de los grupos de poder? Otro tanto puede acontecer con gobiernos de escuálida base.
Las mentiras tienen patas cortas. Debieran saberlo las decenas de candidatos que imaginan que el poder presidencial les otorgaría el pasaporte a la gloria y a la historia formal y epidérmica del Perú.
“¿Qué sortilegio o embrujo posee la presidencia de un país? Algunos matan a los suyos y a los ajenos, por alcanzarla. Golpes de Estado, trampas aviesas, crímenes mil desde esa plataforma, se han cometido desde que Perú alcanzó el grado simbólico de República, el 28 de julio de 1821, cuando San Martín proclamó la independencia con medio país ocupado por los españoles.
El sueño angurriento, el clímax estentóreo del político hambriento, constituye llegar a la primera magistratura. Y fulanos y menganos de la Corte de los Milagros criolla, atizan el fuego, porque en el reparto serán beneficiados por angas o mangas.
¿Tiene poder realmente un jefe de Estado? Personifica a la Nación dice la Carta Magna, pero no puede dejar de reconocerse que algunos de los que estuvieron en el cargo, constituyen máculas indigestas del peor gusto y de la más grande indignidad.
Unos han sido claudicantes y mediocres y otros rateros vulgares y exaccionadores de la cosa pública. Y uno, para huir de sus responsabilidades e investigaciones penales, optó por el suicidio vulgar y escape apóstata.
La historia o crónica escueta de los últimos 20 años se resume: rateros, deshonestos, caraduras sin la más mínima vergüenza. En la cárcel o a punto de entrar por larga temporada”. Seducción presidencial https://bit.ly/3T2PEjA 6-3-2024
Algunos, con buenas intenciones de cambio y reorganización política están seguros que pueden alcanzar el visado a la segunda vuelta. ¿Se libran, de llegar a tal cometido del pesado lastre que es tener una base electoral mísera?
¿Por qué los grupos de poder con presencia insolente en todos los poderes del Estado, prodigan sus esfuerzos porque el mosaico votacional sea de puros añicos? Fácil respuesta: la desunión es muy cara y fatal porque ganan los prebendarios y miserables.
En ¿Poder? ¿cuál poder? https://bit.ly/3V8vTtp , afirmé:
"Cuando el hombre común y corriente debe escoger, lo hace entre ilustres desconocidos, no pocos payasos o conocidos demasiado viles y corruptos.
Nuestros esquemas productivos no se deciden en Perú. Los planifican y seleccionan poderes foráneos.
¿Poder? ¿cuál poder?
Las más de las veces, los que llegan al gobierno tan sólo administran la hacienda para los poderes. Detrás de un sillón con mando aparente, hay otros que cotizan nuestra moneda, nos definen como riesgo país, nos colocan como despensas gasíferas, energéticas, acuíferas o minerales de sus logísticas unipolares y que están tomando las previsiones contra el inevitable dragón chino que despertó con furia multitudinaria y procurando que América Latina sea un patio trasero funcional y engrilletado a Estados Unidos a través de TLCs, tratos bilaterales, Planes Colombia, etc." Y no hay nada de lo que debamos desdecirnos.
No obstante lo antedicho, el ciudadano común y corriente, para quien la presidencia o hasta el más mínimo y modesto empleo en la cosa pública está casi vedado de por vida si no pertenece a las pandillas electorales, la presidencia tiene ribetes mágicos.
Un país no se construye con candidatos que dicen algo en campaña y una vez en la presidencia y abrazados por el poder real y cruel de ultramar, se entregan anuentes al diktat que emiten los que mandan realmente. La aberración podría graficarse en la criolla sentencia: una cosa es con guitarra, otra con cajón.
En Perú el presidente no debe ser palurdo, bocatán, deshonesto y ratero, como tampoco un aprovechador de los dineros del Estado para fines egoístas prolongadores de nuestros seculares males de corrupción y molicie social.
Y las nuevas generaciones deben exigir todo esto y pulverizar a los réprobos con la muerte civil vitalicia”.